Si te cuesta trabajo concentrarte y mantenerte en ese estado mientras escribes, lo primero que puedes hacer es revisar y apagar todos los widgets, agregados, suples, ñiples y artifact-logs que usas para leer o escribir en la red y que no aportan para llegar al punto final. A lo obvio de la reflexión anterior, también se suma el factor de la interfaz gráfica de usuario (GUI) ofrecido por la mayorÃa de los editores de texto, los que no son muy reposados, creativos o inspiradores, agregando distracciones con botones, flechas, sugerencias y revisiones, generando una experiencia visual que tiende a favorecer los bloqueos creativos.
Para librarse de la cacofonÃa visual existe la alternativa de los editores de texto básicos, disponibles en todos los computadores, que fuerzan a imaginar más y mirar menos. Aunque los editores de texto plano sirven y pueden favorecer buenos resultados, tampoco son un repositorio de armonÃa que favorezcan la creatividad.
Gracias a que seguramente los delicados de la vista somos muchos, existe una variedad de editores minimalÃstas, que transforman la experiencia de escribir en algo más grato que la fantasmagórica luz blanca rebotando en la piel y permiten trabajar sin distracciones, a pantalla completa y en variados colores.
Algunos editores de texto para tener en cuenta:
Probando el cachorro Puppy Linux (Lucid Puppy)
Trisquel: 100% libre con potencia y estilo
[...] la idea de “lo poco y casi nada” sea tan descabellada, si existe el espacio para los editores de texto tipo “zen”, no es de extrañar una plataforma de microbloging que aproveche esas caracterÃsticas y llene la [...]
[...] hacer en el. Para llevar a cabo la misión de terminar lo que empiezo y habiendo probado ya varios programas del tipo editores de texto zen (Editores sin cachureos o distracciones visuales), acabo de dar con una muy buena y rápida [...]