
Los asiáticos piensan en todo. Esta vez nos traen un aparatito que se conecta a Nintendo DS y es capaz de monitorear cuán cerca de la pantalla se está y cuánto tiempo se juega. De esta forma los padres pueden controlar que sus hijos no se dañen la vista o que se vuelvan adictos a la consola portátil.

El Game Timer se puede programar con 30, 60, 90 y 120 minutos de juego, que al igual que el sensor que mide la cercanía del Nintendo, avísa con un simple beep!. Su valor es de unos $40 dólares.
Vía Gizmodo


